jueves, 28 de marzo de 2013

LOS MENSAJES



Las madres y los padres por un lado te dicen que eres maravilloso y por el otro te cuentan que hacen todo lo que hacen porque quieren que seas alguien.



Debemos tener especial cuidado los mensajes que damos a nuestros hijos.


Una absurda e ilógica creencia se institucionalizo: " los padres tienen la razón en todo"; algo que mas haya de ser falso ha terminando afectando el crecimiento, evolución y madurez de aquellos a quienes amamos " nuestros hijos".

Los padres somos aprendices con un camino recorrido que puede quizá en algún momento (si queremos) sernos útil para compartir experiencias, para alumbrar tramos oscuros... sin embargo el camino de cada ser humano es único...

Padres somos guias, formadores y apoyo. Tengamos cuidado con los que decimos y hacemos "los mensajes contradictorios distan mucho de aportar, al contrario podrían incluso ser perjudiciales para nuestros amados seres

BENDICIÓN CELTA




Que el camino salga a tu encuentro. Que el viento siempre esté detrás de ti y la lluvia caiga suave sobre tus campos. Y hasta que nos volvamos a encontrar, que Dios te sostenga suavemente en la palma de su mano. Que vivas por el tiempo que tú quieras, y que siempre quieras vivir plenamente.

Recuerda siempre olvidar las cosas que te entristecieron, pero nunca olvides recordar aquellas que te alegraron. Recuerda siempre olvidar a los amigos que resultaron falsos, pero nunca olvides recordar a aquellos que permanecieron fieles. Recuerda siempre olvidar los problemas que ya pasaron, pero nunca olvides recordar las bendiciones de cada día. Que el día más triste de tu futuro no sea peor que el día más feliz de tu pasado.


Que nunca caiga el techo encima de ti y que los amigos reunidos debajo de él nunca se vayan. Que siempre tengas palabras cálidas en un anochecer frío, una luna llena en una noche oscura, y que el camino siempre se abra a tu puerta.


Que vivas cien años, con un año extra para arrepentirte. Que el Señor te guarde en su mano, y no apriete mucho su puño. Que tus vecinos te respeten, los problemas te abandonen, los ángeles te protejan, y el cielo te acoja. Y que la fortuna de las colinas irlandesas te abrace.



Que las bendiciones de San Patricio te contemplen. Que tus bolsillos estén pesados y tu corazón ligero. Que la buena suerte te persiga, y cada día y cada noche tengas muros contra el viento, un techo para la lluvia, bebidas junto al fuego, risas para que te consuelen aquellos a quienes amas, y que se colme tu corazón con todo lo que desees. Que Dios esté contigo y te bendiga, que veas a los hijos de tus hijos, que el infortunio te sea breve y te deje rico en bendiciones. Que no conozcas nada más que la felicidad. Desde este día en adelante, que Dios te conceda muchos años de vida, de seguro Él sabe que la tierra no tiene suficientes ángeles.



A mis tesoros… los que están a mi lado y los que solo viven en mi corazón… que siempre lleven en sus vidas la certeza de mi amor… Natalia Toro

martes, 26 de marzo de 2013

SOLTANDO


LA PARTIDA
Un barco está más seguro en el puerto. Pero no fue para esto que fueron construidos… Coelho…

Los hijos están “más seguros” en la casa de los padres donde todo es conocido y no se corren riesgos, sin embargo fueron creados para vivir, para atreverse, para aprender, para llorar, ser felices, madurar, para crecer, para caer y levantarse…

Papas porque  atrofiar el proceso de crecimiento e independencia de sus hijos?… Para que retenerlos en un lugar que lejos de seguir siendo un hogar terminará convirtiéndose en una prisión?

Si se gesta a los bebes más de nueve meses en el vientre corren dos riesgos,  morir o que se estropee permanentemente  algún  órgano. Cuando se quiere que sean niños más del tiempo establecido (por su naturaleza) se genera en su estructura mental una disfunción; no aprenden a remediar sus desacuerdos internos, no logran resolver conflictos con los otros,  no hay una disposición sólida alrededor de la relación con el género opuesto. Al intentar encerrarlos en una adolescencia su estructura mental no se formaría adecuadamente, su proceso de identidad no será exitoso, no sabrán cómo se pasa de una etapa a otra y el afrontamiento ante una perdida desequilibraría toda su estructura.

Si la vida lleva un “orden” lo que llegara primero es la muerte paterna y materna entonces… quien se hará cargo de esa hijo inmaduro y desorientado; aquel que  bajo las banderas  de “Es que lo amo tanto, que no quiero que sufra” …dejará de necesitarme. “Es  tan joven aún no está listo para decidir y se va a equivocar”… que será de mi sin él. “La vida afuera no es  fácil, cual es el afán”… a quien controlare.

La tarea de desprenderse de los hijos no es asunto fácil, al contrario es quizá el duelo más grande que vivimos en nuestra historia; sin embargo el dolor y la dificultad que genera en los padres no debe ser el permiso emocional para invalidarlos o para intervenir  en su proceso   personal de crecimiento. Los miedos paternos no pueden convertirse en armas de manipulación.

La naturaleza al igual que la historia de las personas es individual es posible ver procesos que se adelantan “en la gestación, en la niñez, en la adolescencia” sin embargo si alguno se retrasa es la muestra evidente de un desequilibrio o de un daño… NO sean pues responsables de los detrimentos mentales, físicos, emocionales de esos hijos a quienes tanto aman.

Soltemos… si confiamos en nuestra labor de padres, en los hijos se manifiestan  los resultados

lunes, 25 de marzo de 2013

LOS EXTRAÑOS



LOS NUEVOS EXTRAÑOS...

Los problemas con el YERNO y con la NUERA suceden porque, de alguna manera, son sindicados por los ahora suegros como impostores, usurpadores de parentesco, ladrones de afectos, y por supuesto, responsable excluyentes de todo lo que nuestros hijos hacen equivocadamente.

Si los hijos son vividos como una prolongación, la familia política es muchas veces vivida como un grupo de personas extrañas que ocupan un lugar en la mesa sin ser uno de nosotros.
Es responsabilidad de los hijos dar el lugar correspondientes a ese nuevo integrante de su vida... con quien él o ella formara su PROPIA familia...

...y sucede que ese casi extraño, no es ni más ni menos que la persona que mi hijo o hija eligió para compartir su vida.

NO todas las personas que pasan por nuestra historias son  nombradas con títulos significativos (por lo menos no debería ser así). En aquel proceso de madurar e independizarnos que  los individuos atravesamos,  es necesario estructurar una historia personal, a partir de elecciones y decisiones. Si estas son hechas bajo parámetros evaluativos de corazón y conciencia es entonces claro que nuestras familias parentales deben respetarlas, los hijos no son extensión de la vida de los padres, ellos ahora solo pueden dar apoyo en el momento que los hijos  lo soliciten... 

Si un padre o una madre no permite a sus hijos e hijas decidir, actuar, crecer y madurar estará frustrando su propia labor formativa; los hijos se educan para su posterior independencia, y no para discapacitarlos ... 

No son los padres quienes determinar el momento de la independencia de sus hijos, no son los padres a quienes les corresponde elegir la vida de los hijos... 

Aquel “EXTRAÑO” es quien mi hijo o hija eligió 
para establecer SU PROPIA FAMILIA

  



jueves, 21 de marzo de 2013

TU... LIBERTAD


Uno de mis autores favoritos  (JORGE BUCAY) dice: La libertad consiste en ser capaz de elegir entre lo que es posible para mí
y hacerme responsable de mi elección.

Puede ser que no nos demos cuenta, pero la vida que construimos todos los días es la casa donde vivimos. Y la hemos estado haciendo nosotros. Si no queremos, no nos fijemos demasiado si la casa tiene lujos o algunos detalles sin terminar, pero cuidemos muy bien cómo la vamos armando. Cuánta energía, cuánto interés, cuánto cuidado, cuánta cautela pusimos hasta acá en construir nuestra vida.

Porque, aunque no nos demos cuenta, esta vida que estamos construyendo es la vida en la que vamos a vivir nosotros. No estamos construyendo una vida para que viva el vecino, estamos construyendo una vida donde vamos a habitar nosotros mismos.

Y entonces, si uno se sabe valioso, si uno se quiere, ¿por qué conformarse con cualquier cosa?
Es mi responsabilidad apartarme de lo que me daña. Es mi responsabilidad defenderme de los que me hacen daño. Es mi responsabilidad hacerme cargo de lo que me pasa y saber mi cuota de participación en los hechos.

Yo no puedo controlar la actitud de todos a mi alrededor, pero puedo controlar la mía. Puedo actuar libremente con lo que hago.

Tendré que decidir qué hago. Con mis limitaciones, con mis miserias, con mis ignorancias, con todo lo que sé y aprendí, con todo eso, tendré que decidir cuál es la mejor manera de actuar. Y tendré que actuar de esa mejor manera.
Tendré que conocerme más para saber cuáles son mis recursos.
Tendré que quererme tanto como para privilegiarme y saber que ésta es mi decisión.
Y tendré, entonces, algo que viene con la autonomía y que es la otra cara de la libertad: el coraje. Tendré el coraje de actuar como mi conciencia me dicta y de pagar el precio.